jueves, 21 de febrero de 2019

Crisis industrial: No hay solución posible sin un cambio en la matriz productiva


La postura de FERCOA siempre fue la de repudiar las políticas neoliberales, conservadoras, cerradas y feudales traducidas en falta de desarrollo productivo en la provincia y el marco de dependencia nacional.

Es por eso que nuestra federación siempre dio la discusión con la necesidad de construir
una matriz productiva que esté basada en el valor agregado de nuestra materia prima
como principal eje de desarrollo de nuestras economías regionales y fortalecimiento de
nuestra provincia.

A partir de esa idea y con un objetivo claro, desde FERCOA se redactó la Ley de Fomento
Cooperativo 8901, aprobada por unanimidad en diciembre del 2010 y que, a pesar de las
promesas del Gobierno provincial, aún no está reglamentada.

La norma en plena vigencia tendría la capacidad de dar respuesta al grave problema de la
desocupación en la provincia generando alrededor de 16 mil puestos de trabajo, además de
producir bienes y servicios para abastecer a toda la provincia.

Hoy el Gobierno provincial le echa la culpa a la macroeconomía, lo que es un hecho objetivo
y real, pero hace 36 años que gobierna el mismo partido en la provincia y no se ha resuelto
nada.

La última iniciativa que tuvo que ver con la descentralización de la estructura productiva de
nuestro país fueron las promociones industriales a fines de los 70 con la dictadura militar,
luego respaldada por el gobierno de Menem, pero después de eso no hubo un marco de
desarrollo que permitiese pensar la provincia en un marco productivo. Después llegó la
iniciativa de Beder Herrera de las SAPEM, pero todo el mundo sabe lo que eso significó,
una caja chica para hacer política.

La primera impresión de nuestra visita de apoyo a los trabajadores despedidos de
Confecciones Riojanas es que hay mucha angustia, ellos se sienten muy atropellados.
Hay trabajadorxs que tienen entre 20 y 28 años de antigüedad en la empresa y que se
encuentran pasando por una situación muy grave. Son jóvenes para jubilarse, pero viejos
para acceder a un trabajo.

En esa incertidumbre lo que nace entre los trabajadores es la solidaridad para
acompañarse, resistir y buscar una instancia de solución.

El reclamo consiste en que se les termine de pagar la indemnización, a la mayoría
les cuesta visibilizar la continuidad del trabajo.Hay algunos de los trabajadorxs que
quieren conformar una cooperativa pero hay otrxs que reclaman el 100 por ciento de
la indemnización.

La situación no se agota en una sola empresa, la crisis ha golpeado fuertemente a todas
las empresas instaladas en el Parque Industrial y a otras en el interior. Las modalidades de
ajuste fueron diversas, vacaciones adelantadas, reducción de personal, despidos con causas
inventadas para no pagar indemnizaciones y procesos preventivos de quiebra.

Según datos aportados por la Secretaria de Trabajo Miriam Espinoza, a mediados del 2018
la pérdida de fuentes laborales ascendía a 3 mil nuevxs desocupadxs en toda la provincia.
A esto se suma la poca capacidad del estado provincial de contener la demanda y dar
respuesta a lxs trabajadorxs.

Hemos repetido hasta el hartazgo desde nuestra federación que, además de un cambio
rotundo de modelo económico, debe cambiar la matriz productiva de la provincia, y eso no
es posible mientras no haya un interés claro de lxs funcionarixs a cargo de las áreas más
sensibles, de quienes depende dar respuesta laboral y minimizar el impacto de las políticas
neoliberales que golpean duramente a la clase trabajadora.